Responsabilidad Social de la Empresa (RSE)
Fundación Globalia está en pleno contacto con la sociedad actual y es consciente de los cambios sociales y demográficos que estamos viviendo.
Dichos cambios afectan de manera significativa a las empresas. Es por esto que desde Fundación Globalia trabajamos con proyectos que pretenden alcanzar las condiciones equitativas para hombres y mujeres y extraer todo el beneficio posible de este cambio social.
Por esto, estamos comprometidos por:
- La igualdad de género: estudiando la problemática particular que afecta a la inserción laboral de la mujer y ayudando a minimizar esta circunstancia.
- La igualdad entre distintos rangos de edad: tratamos de insertar personas que se han visto relegadas a un segundo plano debido a la falta de reciclaje profesional o adaptación a las nuevas exigencias del mercado laboral.
- La igualdad entre razas, nacionalidades o etnias: Fundación Globalia está comprometida con la contratación justa de personas inmigrantes, por eso realiza talleres, cursos y asesoramiento especialmente dirigido a este sector de la población.
- La plena inserción en nuestra sociedad de personas discapacitadas.
Asimismo, Fundación Globalia es consciente de que el mejor lugar para comenzar estas tareas es su propia organización, transmite a través de sus trabajadores el impulso del bienestar empresarial, a toda la sociedad.
El equipo de Fundación Globalia, dispone de horarios flexibles que permiten compatibilizar la vida laboral con la familiar. Además es un equipo compuesto por hombres y mujeres de distintas edades que están en continua formación para poder responder de manera eficaz a los retos que surgen día a día.
Por otra parte, pensamos que la Eco-eficiencia es un valor añadido a cualquier actividad. Nos sumamos a todas las empresas que hoy en día intentan hacer más sostenible su actividad y compatibilizar los beneficios sociales de la fundación con los parámetros del desarrollo sostenible.
Aunque hay muchas formas de ser responsables socialmente, estamos convencidos de que la inserción social y laboral de las personas en riesgo de exclusión es un buen mecanismo para alcanzar una sociedad equitativa y en equilibrio con el entorno que la rodea.
Más del 40 % de los europeos no tienen habilidades en el uso básico de las TIC, y hay más de 17 millones de desempleados en Europa.